Es muy común confundir una higiene bucal con un curetaje dental. Aunque ambos tratamientos sirven para limpiar la boca, se aplican en situaciones muy distintas según la salud de tus encías.
En la Clínica Facialia te explicamos sus diferencias clave de forma clara y sencilla.
¿Qué es una higiene bucal?
La higiene bucal (o limpieza dental) es un tratamiento preventivo que elimina el sarro acumulado en la superficie visible de los dientes y sobre la encía.
- Objetivo: Prevenir caries e inflamación de encías (gingivitis).
- Molestias: No duele y no requiere anestesia.
- Frecuencia: Se recomienda 1 o 2 veces al año.
¿Qué es un curetaje dental?
El curetaje es una limpieza profunda que actúa por debajo de la encía, directamente en la raíz del diente. Se realiza cuando las bacterias han avanzado y han formado bolsas de infección.
- Objetivo: Tratar la periodontitis (piorrea) y evitar la pérdida de hueso o dientes.
- Molestias: Se aplica anestesia local para que no sientas ningún dolor.
- Procedimiento: Suele realizarse por partes (cuadrantes de la boca).

Principales diferencias de un vistazo
- Profundidad: La limpieza actúa sobre la superficie del diente; el curetaje trabaja bajo la encía.
- Propósito: La higiene bucal es preventiva; el curetaje es curativo.
- Anestesia: La higiene no la necesita; el curetaje sí requiere anestesia local.
Según la Organización Mundial de la Salud, cuidar la salud de las encías a tiempo es fundamental para evitar problemas graves a largo plazo.
¿Cuándo acudir a Facialia?
Si notas sangrado al cepillarte, encías inflamadas o mal aliento, es momento de una revisión. En Facialia evaluaremos tu caso para recomendarte el tratamiento adecuado.


